28a. Dom Ord Ciclo B (Id=678)

Primera Lectura

En comparación de la sabiduría, tuve en nada la riqueza

Lectura del libro de la Sabiduría
7, 7-11

Supliqué y se me concedió la prudencia, invoqué y vino a mí un espíritu de sabiduría. La preferí a los cetros y a los tronos, y en comparación con ella tuve en nada la riqueza. No se puede comparar con la piedra más preciosa, porque todo el oro junto a ella es un poco de arena, y la plata es como lodo en su
presencia. La tuve en más que a la salud y a la belleza, me propuse tenerla por luz, porque su resplandor nunca se apaga. Todos los bienes me vinieron con ella, sus manos me trajeron riquezas incontables.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 89, 12-13.14-15.16-17

Sácianos, Señor, de tu misericordia.
Reple nos misericórdia tua, Dómine, et exsultábimus.

Enséñanos a calcular nuestros días, para que adquiramos un corazón sabio. ¿Cuánto tardarás, Señor, en atendernos? Ten compasión de tus siervos.
Sácianos, Señor, de tu misericordia.
Reple nos misericórdia tua, Dómine, et exsultábimus.

Sácianos de tu amor por la mañana, para que vivamos con alegría y júbilo. Alégranos tantos días como nos hiciste sufrir, tantos años como conocimos desgracias.
Sácianos, Señor, de tu misericordia.
Reple nos misericórdia tua, Dómine, et exsultábimus.

Que tus siervos veamos tus acciones, y nuestros hijos contemplen tu esplendor. Que descienda sobre nosotros la bondad del Señor, nuestro Dios. Da éxito a todo cuanto hagamos.
Sácianos, Señor, de tu misericordia.
Reple nos misericórdia tua, Dómine, et exsultábimus.

Segunda Lectura

La palabra de Dios descubre los pensamientos e intenciones del corazón

Lectura de la carta a los Hebreos
4, 12-13

Hermanos: La palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que una espada de dos filos: penetra hasta la división del alma y del espíritu, hasta lo más profundo del ser y discierne los pensamientos e intenciones del corazón. Así que no hay criatura que esté oculta a Dios. Todo queda al desnudo y al descubierto ante los ojos de Aquél a quien hemos de rendir cuentas.
Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum caelórum.
Aleluya.

Evangelio

Ve y vende lo que tienes y sígueme

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
10, 17-30

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó:
"Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?"
Jesús le contestó:
"¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Ya sabes los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, no cometerás fraudes, honrarás a tu padre y a tu madre".
El contestó:
"Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño".
Jesús lo miró con amor y le dijo:
"Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres; así tendrás un tesoro en los cielos; luego ven y sígueme".
Pero al oír estas palabras, él se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes. Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
"¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios!"
Los discípulos quedaron sorprendidos ante estas palabras. Pero Jesús insistió:
"Hijitos, ¡qué difícil es para los que confían en las riquezas entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino de Dios".
Ellos se asombraron todavía más y comentaban:
"Entonces, ¿quién puede salvarse?"
Jesús, mirándolos fijamente, les dijo:
"Es imposible para los hombres, no para Dios. Para Dios todo es posible".
Entonces Pedro le dijo a Jesús:
"Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte".
Jesús dijo:
"Les aseguro que quien haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en esta vida, cien veces más en casas, hermanos y hermanas, madres e hijos, y tierras, junto con persecuciones, y en el mundo futuro vida eterna".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Prefacio

Nuestra salvación por el Hijo de Dios hecho hombre

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque manifestaste admirablemente tu poder no sólo al socorrer nuestra débil naturaleza con la fuerza de tu divinidad, sino prever el remedio en la misma debilidad humana, y así de lo que fue causa de nuestra ruina hiciste el principio de nuestra salvación, por Cristo, Señor nuestro.
Por él, los ángeles te cantan con júbilo eterno, y nosotros nos unimos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]